Muchos estudios afirman que el consumo regular de soya previene el cáncer, ya que contiene una isoflavona que aumenta la actividad de la proteína p53, supresora de los tumores, especialmente los relacionados con la próstata y la mama. Este es un punto controvertido, ya que otros estudios muestran un aumento de las probabilidades de tener cáncer -especialmente de mama- al consumir soja. Te recomendamos que, si tienes una historia familiar de cánceres desarrollados por temas hormonales, consultes a un médico antes de consumir soya en grandes cantidades -tres o más veces por semana-, y consumir soya entera siempre que puedas.
También se utiliza para evitar los calores que vienen a las mujeres durante la menopausia, y quienes la consumen regularmente tienen una mejor salud de los huesos previniendo la osteoporosis y mejorando la densidad ósea.

